martes, 19 de abril de 2016

Un problema de ilusión fiscal.


En un mundo ideal donde el Gobierno juntara recursos de los marcianos, o la alquimia fuera posible, se podría aspirar a mantener los subsidios para siempre.

La realidad, lo que los ciudadanos no pagan por un lado, lo sufren por el otro en la forma de deuda o emisión inflacionaria, que son las únicas 2 maneras posibles de financiar el déficit.

El problema es que la gente sufre ilusión fiscal y muchos creen que realmente el Estado puede fabricar sin consecuencias los recursos para pagar la factura por nosotros.

Solamente cuando los impuestos están visibles, como ocurre con Ganancias, los contribuyentes reclaman airadamente, pero no se dan cuenta que pagan mucho más por el IVA o por culpa de la inflación y que era mentira que el colectivo salía $3,50 o la luz $300 (pesos) por bimestre.

El desafío del nuevo gobierno, es que ahora que les dijo a los usuarios que los reyes magos no existen y que deben pagarse parte de lo que antes se subsidiaba, baje drásticamente la inflación en el segundo semestre y sobre todo en el 2017, porque de otro modo habrá doble imposición.