Quiero manifestar mi mas enérgico rechazo a la reforma impositiva impulsada desde el
Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, de Daniel Scioli, a través de la cual se pretende
consumar un nuevo incremento de la carga tributaria sobre el conjunto de los
bonaerenses para paliar la grave crisis de financiamiento que afronta la
administración pública provincial y los municipios.
El proyecto de ley en tratamiento en la Legislatura plantea significativos incrementos en los impuestos Inmobiliario Rural, Ingresos Brutos y Sellos, con fuerte impacto sobre diversos sectores productivos y consumidores finales, que inexorablemente se trasladará al conjunto de la economía, en un preocupante contexto inflacionario que golpea el bolsillo de nuestros trabajadores.
Resulta inaceptable que a pocos meses de haberse sancionado la Ley Impositiva que fijó la carga tributaria provincial para todo el ejercicio 2012 -en diciembre del año pasado-, se pretenda repentinamente ahora cambiar las reglas de juego, lo cual revela además de improvisación una crítica e insostenible situación del Tesoro.
La actualización de las valuaciones fiscales para la determinación Impuesto Inmobiliario Rural que se pretende establecer generaría importantes incrementos del tributo que en muchos casos superarían el 300%, además de impactar en la base imponible de impuestos nacionales.
El proyecto de reforma plantea asimismo un difundido incremento del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, con aumentos de alícuotas en comercios y servicios (telefonía fija, telefonía celular, Internet y bancos) y con la eliminación de exenciones para el sector cooperativista, así como a la televisión por cable; así como un incremento del 20% en el Impuesto de Sellos, con impacto en diversos actos y contratos privados, y sobre el costo de transacción de la actividad económica en general.
Entendemos que en lugar de seguir cargando contra el contribuyente bonaerense debiera el Sr. Gobernador ponerse al frente en la discusión de fondo sobre la relación fiscal Nación-Provincia, exigiendo los recursos que legítimamente corresponden a la Provincia y sus municipios.
La sanción de un nuevo régimen de coparticipación federal que elimine las discrecionalidades y arbitrariedades del modelo actual y libere a las jurisdicciones del sometimiento financiero central es una asignatura impostergable.
Cabe
recordar que la nueva ley impositiva contempla una serie de medidas con las que
el Poder Ejecutivo estima recaudar unos 2.600 millones de pesos, de los cuales
casi 1.000 millones serán girados a los municipios. Además, en la sesión se
autorizaría al Poder Ejecutivo a contraer un nuevo endeudamiento de 2.4000
millones de pesos.
Junto con la actualización fiscal de los campos, el proyecto de Reforma establece aumentos en Ingresos Brutos para algunos rubros y elimina las exenciones fiscales que gozan cooperativas que en la actualidad brindan el servicio de televisión por cable y la telefonía móvil.
Junto con la actualización fiscal de los campos, el proyecto de Reforma
establece aumentos en Ingresos Brutos para algunos rubros y elimina las
exenciones fiscales que gozan cooperativas que en la actualidad brindan el
servicio de televisión por cable y la telefonía móvil.
Es
ineludible reiterar que Scioli prefiere acudir al bolsillo de los bonaerenses
antes que reclamar a la nación los recursos que legítimamente nos corresponden
por coparticipación. Tras 8 años de crecimiento económico, podemos afirmar que
la sumisión del gobernador ha dejado a la economía provincial más comprometida
que hace 8 años.
La
suba de la valuación de los inmuebles rurales traerá aparejado un importante
aumento de la presión tributaria nacional sobre la producción, lo que
repercutirá negativamente en los costos de la canasta alimentaría.
Es
ineludible que la Nación
va a recaudar más de bienes personales que la provincia por el aumento al
inmobiliario rural, ya que con esta reforma se acentúa el sistema unitario de
recursos, cuando en verdad deberíamos avanzar en más federalismo.
Este
incremento sumado a la suba de algunas alícuotas en el impuesto sobre los
Ingresos Brutos, empujarán hacia el alza los índices inflacionarios, que es el
tema económico más grave a resolver.
Además
podemos destacar la eliminación del Art. Nº 22 que imposibilita a los
municipios a cobrar determinadas tasa en virtud de ingresar en el reparto
de recursos del Fondo para Fortalecer las Finanzas Municipales.
La
ineficiente gestión del Gobierno de Scioli prefiere condenar a los
contribuyentes de la provincia al pago de aumentos considerables de los
impuestos inmobiliarios, inmobiliarios rurales y automotores en toda la
provincia.
Esta
situación afectará gravemente el desarrollo
económico y productivo de la provincia de Buenos Aires y generará un impacto
mayúsculo en los contribuyentes, no sólo por el aumento de los tributos
provinciales sino también, porque automáticamente aumentarán los aportes que
se deberán realizar a la
AFIP por bienes personales e impuesto a la ganancia presunta.
La
Gestión Scioli
es una muestra clara de ineficiencia y despilfarro de los fondos públicos,
es puro marketing político. Los problemas estructurales y profundos de la Provincia de Buenos
Aires aún están sin resolver.
