miércoles, 10 de marzo de 2010

Las cuasimonedas en línea de largada.


Córdoba, Tucumán, Río Negro, Tierra del Fuego, Buenos Aires y Corrientes analizan esta instancia. El pago a proveedores se transformó en un dolor de cabeza y de esta manera se comenzaría a amortizar sus deudas.

El fantasma de las cuasimonedas vuelve a sobrevolar por las provincias. Es la alternativa que más seduce a los urgidos gobernadores que deben optar por alguna de las ofertas del desabrido menú normativo para la cancelación de deuda pública, entre otros compromisos financieros. A fin de entrar en la escena del Bicentenario con la posibilidad de atenuar los estridentes déficits acumulados, los estados subnacionales apelan a la suspensión de la Ley de Responsabilidad Fiscal y, así, liberan las restricciones para la venta de bonos y la emisión de Letras del Tesoro en el mercado local e internacional.

Córdoba es una de las fieles seguidoras de esta receta: emitió ayer la decimocuarta serie, desde su lanzamiento en 2002, de los bonos denominados Documentos de Cancelación de Obligaciones Fiscales (Docof) por $ 100 millones. El gobernador, Juan Schiaretti, creó los Docof cuando tenía a su cargo el Ministerio de Finanzas de la provincia para afrontar el pago de las deudas a los proveedores. Ahora, el Ejecutivo cordobés aspira a contribuir al mantenimiento del equilibrio presupuestario alcanzado, además de promover las medidas complementa-rias para facilitar al contribuyente a cumplir con las obligaciones tributarias. En efecto, no sólo cotizan en la Bolsa de Valores, estos títulos públicos también pueden ser utilizados para pagar impuestos y servicios.
Con los mismos ingredientes, aunque con una meta distinta, al menos en la apariencia, el Ejecutivo de Tucumán apuesta a que mañana el Parlamento autorice la emisión de u$s 100 millones en títulos denominados Conversión y Saneamiento de Empréstitos Provinciales III (Consadep), con la finalidad de comenzar a saldar la deuda que tiene la provincia por juicios perdidos.

El proyecto de ley fue presentado por el presidente subrogante de la Legislatura (interinamente, a cargo de la gobernación), Regino Amado, quien indicó que «no compromete recursos corrientes» y apela a «un instrumento de buena aceptación en el mercado».

En paralelo, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, busca obtener el aval legislativo para ampliar en otros $ 600 millones la emisión de bonos para saldar las deudas que mantiene con los proveedores locales (tiene autorización por hasta $ 850 millones). Ayer, el ministro de Economía local, Alejandro Arlía, desembarcó en la Legislatura para defender la iniciativa, que ya es aplicada en el distrito para los pagos al sector informa Ámbito Finaciero.

Con previsión y atento a los apremios, el bonaerense incluyó otra herramienta financiera para encaminar las cuentas de 2010: concretó la licitación del tercer tramo de Letras del Tesoro provincial, por el que obtuvo $ 130 millones a una tasa del 12,2%. La operación se llevó a cabo en el Banco Provincia y da continuidad al programa integral que el mandatario bonaerense tiene previsto desarrollar por un monto total de hasta $ 2.500 millones o su equivalente en moneda extranjera.

A mediados de febrero, el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, también optó por poner en marcha un proceso de canje de títulos públicos y anunció, también, la emisión de una nueva edición de Bogar para cancelar compromisos pendientes por $ 80 millones.

Entre los flamantes adherentes, la titular del Ejecutivo de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, anunció la utilización de bonos respaldados con recursos de coparticipación de hidrocarburos provenientes del Fideicomiso Austral, y agregó que la medida servirá para cancelar distintas obligaciones con proveedores y con uno de los mayores acreedores de la provincia, que es el IPAUSS, Instituto de Seguridad Social fueguino.

Mientras tanto, el gobernador, Ricardo Colombi, aseguró que están analizando la posibilidad de emitir bonos para pagos a proveedores y también salarios públicos. Según el mandatario, la situación fiscal de la provincia se agravará por el incremento de los descuentos en los fondos que le coparticipa la Nación. El jefe provincial, radical con afinidades tácticas con el kirchnerismo, acusa que los recortes por pago de deuda aumentaron sin previo aviso y que podría llegar a $ 90 millones este mes, lo que complicaría aún más el rojo fiscal correntino.