martes, 21 de abril de 2009

La distribución de la riqueza.

En estos cansadores tiempos de discusiones por la distribución de la riqueza que genera el campo, hemos podido apreciar claramente cuales son los dos conceptos ideológicos en que nos dividimos los argentinos.

Unos, los que piensan como el gobierno, consideran que la riqueza debe ser distribuida por la dirigencia política, ellos creen que con el voto los argentinos les hemos dado poder para exigirnos sin límite la riqueza que generamos con nuestro trabajo, con nuestro esfuerzo con nuestra tierra, con nuestro capital, con nuestra industria o nuestros servicios.

Ellos creen que tienen una sobrada capacidad para distribuir esa riqueza en beneficio de todos los argentinos y de manera igualitaria.

Ellos consideran que pueden combatir la pobreza haciendo la distribución que entienden justa y la llaman justicia social.

Por supuesto que en este esquema de pensamiento es imprescindible violar los principios constitucionales, no se puede aplicar este sistema de distribución respetando la constitución argentina, es necesario violarla, y para hacerlo se justifican diciendo que es para poder cumplir ese loable objetivo de distribuir la riqueza de los argentinos.

Nosotros, los que no aceptamos esa postura, los que creemos que es necesario respetar la Ley, aceptamos, el principio de la libertad económica que nuestra constitución adopta.

Ejercer la libertad económica significa trabajar, comprar y vender según nuestras propias convicciones, (Sin que papá gobierno nos diga cuanto como y donde), todos los argentinos somos aptos para esto, sin importar la forma de gobierno.y esto que parece tan simple es precisamente el manantial de la riqueza de las naciones.

No es por decreto del gobierno que nace la riqueza, es el trabajo fecundo de la gente quien la crea.

El que crea la riqueza lo hace para satisfacer sus necesidades y la distribuye cuando la gasta .- “Esta es la teoría del vaso derramado que tanto se critica desde el gobierno! -

Parte de esa distribución la hacemos pagando los impuestos con los que contribuimos a los consumos públicos.

La ley, nada tiene que hacer en los consumos privados, pero debe si ser muy celosa de los consumos públicos, para que el tesoro nacional destinado a sufragarlos, se forme administre y aplique en bien de la nación y nunca en perjuicio de los contribuyentes.
Cuando el gobierno se abusa con los impuestos el que produce la riqueza trabaja débilmente, y el país se empobrece.

Veamos si no lo que sucedió con la última cosecha fina, fue mucho más chica, y el país más pobre gracias a esta forma de distribución.

Y cuidado! que si no hay siembra en 2009 Argentina va a la bancarrota en 2010 y los dias estan pasando!.

Como vamos entonces a combatir la pobreza generando más pobres?.La única manera de combatir la pobreza es no estorbando la libertad económica, para que el que genera la riqueza no se desaliente y aliente en cambio a otros a generarla, cuando más ricos haya menos pobres habrá.