martes, 21 de abril de 2009

El efecto Chávez y el debate de la reelección.


Días atrás el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, anunció que convocará a una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución e incluir, entre otros puntos, la reelección, que en su país no está contemplada bajo ninguna forma. Zelaya se une así a lo que ya hicieron Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador. Más allá del caso hondureño en sí, es interesante esta ola de cambios constitucionales que se está dando en nuestro continente, de México para abajo. Y en particular el debate de la reelección.

Todas las reformas que hasta ahora se impulsaron han introducido cambios en este punto. En el extremo, como no podía de otro modo, está Chávez y su reelección ilimitada que logró aprobar hace un mes. En Ecuador se abrió la vía a la reelección consecutiva por un mandato y lo mismo ocurrió en Bolivia.
Más allá de que gusten o no, ni Evo ni Correa ni Chávez —lo más radical del continente, por así decirlo— salieron de un repollo. Pareciera haber una correlación entre la crisis de sistema de partidos con el nacimiento de liderazgos fuertes, populistas o caudillistas. Argentina no está ajena a este proceso.
La discusión de la reelección es clave, porque habla de lo difícil que resulta para los gobiernos que descansan en la popularidad de sus figuras asegurar la transición o continuar en el poder. En los 10 años que lleva en el poder, Chávez no permitió bajo ningún concepto sucesores. También suena impensable que Evo bendiga a otro líder de su partido con la candidatura presidencial para las elecciones de diciembre.
Pero incluso esta misma situación de “dificultad para continuar” se puede ver en otros gobiernos no tan radicales. Es el caso de Uruguay, donde el Frente Amplio no logra solucionar su interna y va con tres candidatos. En Chile, a Bachelet el gobierno se le hizo muy cuesta arriba y el empresario opositor Sebastián Piñera avanza firme en las encuestas. En Brasil, al no haber re reelección el propio Lula da Silva no puede asegurar la continuidad del PT. También en Colombia se instaló el debate, luego de que Álvaro Uribe, cuya popularidad se mantiene alta, está presionando a la Corte Suprema para que le habilite la re re.

En la Argentina, la discusión también estuvo instalada hace unos años pero quedó enterrado después del triunfo del obispo Piña en Misiones, en octubre de 2006, quien lideró la oposición a la re reelección que proponía el gobernador Carlos Rovira apoyado por el entonces presidente Néstor Kirchner.