domingo, 9 de octubre de 2016

No todos los vecinos pueden afrontar un 203% de aumento.



Escuchando y analizando profundamente las medidas realizadas días atrás por el Ministro de Energía de la Nación Juan José Aranguren en el cual confirma el aumento y el nuevo cuadro tarifario del Gas que regirá a partir de la próxima boleta.

A pesar de que hubo algunos cambios en los requisitos y topes de la tarifa social, por ejemplo: La incorporación de los jubilados, los trabajadores con ingresos menores a 2 salarios mínimos, las personas electrodependientes y veteranos de guerra; no todos los vecinos pueden afrontar un 203% de aumento promedio

Basta con recorrer y escuchar el relato de muchas familias, comerciantes, vecinos comunes, jubilados y trabajadores, que les cuesta mucho llegar a fin de mes aún cuando hay 2 adultos que trabajan.

Según las estadísticas del INDEC publicadas recientemente, una familia estándar integrada por 4 personas (2 adultos y 2 menores), necesita en Agosto de este año $12.489 para comer y pagar los bienes y servicios de primera necesidad (Básicos) ... Por lo tanto, me parece desafortunado y hasta un poco intencional poner el tope en $15.120 para tener posibilidad de acceder a la “Tarifa Social”.

Lejos de frenar la inflación y perjudicando el poder adquisitivo de los laburantes y sus familias, este tipo de medidas logrará llevar o empujar (en poco tiempo) a una situación crítica a muchos asalariados de clase media, que en parte es la banca todos y cada uno de los cachetazos, y es quien paga los platos rotos de todos los Gobiernos … No solo perjudicándose su poder adquisitivo por la inflación, sino por alta carga impositiva de los bienes y servicios. 

Si bien creo que es un acierto que se aplique una política gradual de aumento de tarifas en los servicios básicos, este nuevo anuncio, demuestra que el Gobierno del presidente Mauricio Macri no estaba preparado para Gobernar ya que tuvo que haber decenas de movilizaciones en todo el país, recursos judiciales y hasta la Corte Suprema de Justicia lo tuvo que obligar obligue, a generar un esquema tarifario más razonable. 

Es hora de que se deje de beneficiar a los habitantes de Capital Federal con las bajísimas tarifas de los servicios de luz y gas, ya que las tarifas bajas de ellos las terminamos pagando los que vivimos en el interior del País, sobretodo de la Provincia de Buenos Aires. 

Quiero dejar en claro que no estoy de acuerdo con la fiesta indiscrecional del Gobierno anterior que se hizo a la hora de otorgar subsidios a los empresarios y clases más pudientes de este País.