Gracias Matsanure Shiira (Shihan 9º Dan), Juan Manuel Golia (Shihan 6º Dan) y Pablo Bartoliche (Maestro 4º Dan) por la dedicación, paciencia y por enseñarnos a disfrutar de estar arte que parece violenta, pero nos enseña a sembrar templaza.
No quiero olvidarme de cada uno de mis hermanos marciales con los cuales disfruto día a día de cada clase, nos reímos y aprendemos juntos.
Sin lugar a dudas, el obtener un nuevo cinturón no es solo un premio al esfuerzo, la constancia y el sacrificio, sino que es una responsabilidad y una motivación extra a seguir superándome e ir por nuevos objetivos.
"El maestro abre el camino, después está en uno seguirlo".

