sábado, 20 de febrero de 2016

Precios altos no es lo mismo que inflación.


En los días que corren parece ser imprescindible encontrar al responsable de carne y hueso al que se lo pueda culpar de los aumentos, siendo los formadores de precios y sobre todo las grandes cadenas de supermercados los principales sospechosos.

La prueba que se ofrece es que los niveles de remarcación entre el productor y la góndola, son obscenos ... Según un informe de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) por cada $100 que pagas por productos frescos en el hiper, el productor solo recibe $14,28 ... Esto es lo mismo que decir que desde que salen de la tranquera y hasta que llegan al changuito, los productos ven multiplicar su precio por 7.

Por supuesto la cadena de intermediarios no se agota en el minorista, sino que hay que considerar costos de transporte, intermediación mayorista, impuestos, etcétera.

Aquí puede estar la confusión, en que cadenas de intermediación concentradas pueden estar generando precios altos, pero no inflación.

Pero si usted no se convence y sigue pensando que la inflación es culpa de los inescrupulosos comerciantes, piense que son los mismos que manejaban el negocio en 2003 y 2004, cuando la inflación era del 3% y 6% respectivamente ... Esas multinacionales son también las mismas que operan en Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay, aunque ninguno de esos países tiene alta inflación.

EN RESUMEN: Los monopolios u oligopolios generan precios más altos que los que prevalecerían en condiciones más competitivas, pero esos precios son estables, no aumentan todos los días.

La razón es simple; en cada momento del tiempo un monopolista cobra el precio más alto que puede y no tiene sentido aumentarlo al otro día, porque ello implicaría aceptar que ayer ese comerciante se equivocó, se quedó corto y perdió plata.

Le podría pasar a uno, pero no les pasa a todos sistemáticamente y todo el tiempo; los hombres de negocios no son estúpidos.

¿Es ESPECULACIÓN o INFLACIÓN?.