Lo bueno de todo es que los Bosteros se levantaron temprano para ver el partido del mejor equipo de Europa (Barcelona) contra el Mejor de América (River Plate).
Sin lugar a dudas fuimos dignos competidores en la cancha, ante un rival claramente superior desde el nivel de sus jugadores y por las monstruosas sumas de dinero que valen e invierten por año en contratar a cuanta figura ronda por el fútbol mundial.
Indudablemente en la tribuna fuimos los Nº 1 no solo por la gran cantidad de hinchas genuinos que había en Japón, sino por el aliento constante a los jugadores tanto dentro de la cancha, como fuera ... Por algo fuimos tapa de todos los diarios a nivel mundial.
Feliz de volver a RIVER PLATE en lo mas alto del fútbol mundial.
