lunes, 5 de octubre de 2009

El debe y el haber de los salarios.


Una reciente encuesta de Watson Wyatt anticipa qué deparará el 2010 en materia de compensaciones y resume los principales movimientos del difícil 2009. Este año dejará aumentos que rondaron entre el 12,5% y el 15%, con un techo que se ubicó bastante por debajo del de 2008. Para el próximo año ya proyectan subas similares.

Además del comportamiento del consumo y la creciente dificultad para obtener financiamiento, a las firmas les quita el sueño cada vez más la relación con los gremios y no son pocos los altos ejecutivos que aseguran que la resolución del conflicto en Kraft pueda hacer las veces de punto de inflexión y sentar jurisprudencia sobre lo que se viene.

Pero lo cierto es que si se habla de remuneraciones los niveles apenas diferirían de las subas otorgadas durante 2009, que se ubicaron entre 12,5% y 15% en promedio, con un techo que se ubicó bastante por debajo del de 2008, cuando los ajustes flotaron entre 14% y 20%. Ello da lugar a algunas incógnitas teniendo en cuenta que algunos pronósticos hablan de un índice de precios minoristas que podría subir incluso hasta 20%.

Que vendrá.

“La perspectiva marca que el año que viene se va a repetir lo de 2009, con proyecciones que oscilan entre 14% y 16,5%. En general, las empresas están presupuestando para reiterar lo de esta temporada y tener una política similar, y aquellas que dieron ajustes generales y selectivos también repetirían lo mismo”, dice Marcela Angeli, directora de la División Recursos Humanos de Watson Wyatt Argentina, que llevó adelante una encuesta sobre tendencias en compensaciones entre 96 empresas argentinas de más de 12 sectores industriales, que facturan unos u$s 41.900 millones.

De hecho, se cree que la mayoría de las compañías está presupuestando entre uno y tres puntos más para el año próximo, porque saben que tal como sucedió en 2009 deberán negociar el número final con las casas matrices en el caso de las multinacionales. En este sentido, no son pocos los altos ejecutivos que auguran por lo bajo que los salarios estarán otra vez en el freezer en 2010 (este año el 18% congeló los sueldos), estimaciones que por otra parte alcanzan también a especialistas que opinan que las subas salariales serán más moderadas.

Incluso, algunos pronostican que ello tendría correlato importante en lo que se vincula a la retención de ciertos talentos y de hecho según el estudio ya este año se percibió una disminución y suspensión de nuevas búsquedas laborales -ver recuadro-. Justamente en este apartado, Angeli ubica a una de las principales preocupaciones del empresariado.

Entre lo más saliente sucedido en 2009, para Angeli también hay que destacar la migración de algunas empresas hacia la alternativa de otorgar ajustes generales y sobre esos mismos montos dar ajustes selectivos según mérito, posicionamiento y otros factores vinculados, algo que podría seguir profundizándose en 2010. Este año, el 57% de las empresas realizó ajustes generales y selectivos, con otro 28% que sólo otorgó incrementos genera les y un 15% que hizo lo propio con el criterio selectivo. Después, siguiendo con los ítems a destacar, entra en escena el siempre vigente solapamiento. “Y luego está claro que seguimos hablando del famoso solapamiento salarial, un tema que este año se está volviendo a profundizar, si bien nunca dejó de estar vigente. Pero el año pasado dentro y fuera de convenio estaban más cerca y en 2009 se empezó a disparar más el personal convencionado”, cuenta Angeli.

Mientras, entre los criterios que definirán las modificaciones en cuanto a remuneración, para Angeli será nuevamente la inflación el factor determinante, algo que asoma no muy favorable a las empresas teniendo en cuenta que algunos pronósticos privados hablan de una fuerte pérdida del poder adquisitivo el año entrante e inclusive mencionan que el índice de precios podría subir hasta 25% durante 2010, siempre mencionando las proyecciones más extremistas (vale decir que las del Gobierno son de un sólo dígito).