miércoles, 3 de junio de 2009

La Argentina se cae del mapa y debuta como mercado de frontera.

Ya no es más un mercado emergente. Desde ayer forma parte del MSCI Frontier Markets con la misma ponderación que Kenia (2,3%), y por debajo de una decena de países como Kuwait, Nigeria y los Emiratos Árabes. Algunos ven potencial en la Argentina, debido a que muestra una mejor performance que el resto de las economías que componen el indicador. Pero cuesta ver el lado optimista.

La novedad cayó, un año atrás, como un impiadoso castigo de los mercados globales a la Argentina: Morgan Stanley había dispuesto “reclasificar” al país desde la categoría de “emergente” a la de “frontera”, por sus trabas a la entrada y salida de capitales, en lo que significó un grosero descenso de la “primera B” a la “C” del planeta bursátil. La decisión encontró diagnósticos dispares a nivel local: hubo analistas que criticaron la “idoneidad” del banco de inversión para decidir sobre el atractivo de las acciones de un país, que se envalentonaron frente a las dificultades que empezaba a desnudar el sector financiero en Estados Unidos; y hubo otros, más autocríticos, que hablaron de una decisión merecida y largamente previsible sobre la plaza local.

El primer día de clase para la Argentina como mercado de frontera fue ayer. Sus nuevos compañeros: Bulgaria, Croacia, Jordania, Lituania, Omán, Vietnam, Nigeria, Líbano, Pakistán, Jamaica, y Trinidad y Tobago, entre otros. El debut (con triunfo: 0,9%) encontró a los analistas otra vez divididos: algunos, cansados de las decepciones locales, empezaron a ver en la reclasificación un posible “atractivo” para el país. Desde Forward Management, en Seattle, el inversor Paul Herber juró a la prensa que, de ahora en más, comprará acciones argentinas: “No buscamos hacer apuestas heroicas, pero ciertamente estamos cómodos con una ponderación de mercado. Los inversores de frontera obtienen hoy una nueva mirada al fijarse en la Argentina”, lanzó. Se pudo encontrar en esto una buena razón: hasta la semana pasada, la Argentina tenía en el MSCI Emerging Markets una ponderación de 0,1%, frente al 14,7% de Brasil y el 18,2% de China. Ahora, confían en Morgan Stanley, podría representar hasta un 2,3% del MSCI Frontiers Markets. Es lo mismo que hoy tiene Kenia, aunque bastante menos que Kuwait (40%), Nigeria (12,1%) y Emiratos Árabes Unidos (12%).

“Entiendo el argumento de que ahora es el mejor de los frontiers; pero esto no es más que intentar buscarle algo positivo a algo malo. Es cierto que la competencia es menor, y eso es un factor positivo, pero sinceramente no es para ponerse feliz”, consideró Alberto Bernal, de Bulltick Capital Market.

Morgan Stanley busca zanjar el debate: “Desde el punto de vista de los mercados de acciones, la masa de dinero que usa como referencia al MSCI Emerging Markets es varias veces mayor a la que replica la performance de los mercados fronterizos, por lo que el principal riesgo es que se seque la plaza por la falta de liquidez de inversores extranjeros”, explicó el estratega de acciones emergentes, Vinicius Silva.

La reclasificación supone, además, un cambio en el perfil de los inversores. En Portfolio Personal tomaron el optimismo casi como un absurdo: “Cuesta pensar que haya muchos inversores dispuestos a pensar en mercados de frontera. Ahora se nos reduce el espectro, porque vamos a tener sólo a los más especulativos. Y el que entre no va a saber cuándo podrá desarmar su posición”, respondió la analista Mariana de Mendiburu.

Según la clasificación, el índice quedará restringido sólo a cinco ADR de la Argentina: Telecom (con una ponderación de 34,3%), Petrobrás (con 23,9%) Banco Macro (con 19,9%), Banco Francés (con 12,8%) y Cresud (con 9,1%).