Rumbo a los comicios del 28 de junio la oposición y los medios parecieran ponerse de acuerdo para facilitar la estrategia del kirchnerismo de llegar con las mejores listas de candidatos y en el universo K todo es posible, hasta que Néstor Kirchner –finalmente- no figure entre los candidatos.
Mauricio Macri y Néstor Kirchner, de común acuerdo, esos arreglos que se hacen por debajo de la mesa, se han fagocitado en sólo un mes a la cuasi mesiánica Elisa Carrió.
Mauricio Macri y Néstor Kirchner, de común acuerdo, esos arreglos que se hacen por debajo de la mesa, se han fagocitado en sólo un mes a la cuasi mesiánica Elisa Carrió.
Primero, el “cartonero Báez” anunció el adelantamiento de los comicios porteños para el 28 de junio, decisión que abrió las puertas de par en par para que, en menos de 24 horas, Cristina Fernández de Kirchner fijara idéntica fecha para las legislativas nacionales.
Segundo, Gabriela Michetti –¡oh casualidad!- dio también desde el PRO el primer paso para habilitar candidaturas testimoniales al renunciar a su cargo de vicejefa de Gobierno de la ciudad y titular de la Legislatura porteña, para el que fue elegida por el electorado porteño hasta el 2011, y ahí andan periodistas de renombre y políticos supuestamente avezados (sabelotodo) esforzándose por marcar la diferencia que existe entre los supuestos candidatos testimoniales del kirchnerismo que se presentarían para cargos que no van a ocupar, como si nosotros fuéramos pelotudos e ignorantes que no alcanzamos a comprender de qué va la cosa: ambas estrategias son testimoniales y configuran una burla a la gente que los vota, a las instituciones y a la ética que debería prevalecer en los partidos políticos y en la conducta y decisiones de sus dirigentes.
Entre estas dos decisiones, el Gobierno y Macri se llevaron puesta a Elisa Carrió que no se anima a encabezar la lista porteña que consensuaron la Coalición Cívica y la Unión Cívica Radical (primero figura Alfonso Prat Gay, seguido de Ricardo Gil Lavedra) porque todas las encuestas que circulan entre los partidos políticos y las redacciones de los medios la dan como perdedora –y lejos- a manos de la candidata mediática, fiel representante de la influyente y determinante clase media ABC1; que tuvo la fatal honestidad de reconocer ante los medios de prensa que “si decidimos que yo sea candidata, estoy lastimando el hecho de que lo mejor hubiera sido cumplir los cuatro años de mandato” y, según su visión, eso “rompe una de las reglas que creo que hay que respetar”.
Por ello en el panorama nacional de la semana pasada preguntamos acerca de quién es el que puede tirar la primera piedra. La UCR apeló a sus legisladores en su intento por hacer frente a la grave crisis que afectó al gobierno de Raúl Alfonsín entre 1987 y mitad de 1989; Eduardo Duhalde, compañero de fórmula de Carlos Menem en 1989, renunció a la vicepresidencia en 1991 para convertirse en gobernador bonaerense; en cada una de las provincias y municipios hay un sin fin de antecedentes.
Siempre el Poder Ejecutivo de los 24 distritos provinciales, de los municipios y del Gobierno nacional apeló a la alternativa de transformar en funcionarios a ediles y legisladores provinciales y nacionales. El cuestionamiento actual para el kirchnerismo es que nadie antes se había atrevido a tanto porque nos tapó el agua cuando intendentes del Conurbano y el gobernador Daniel Scioli comenzaron a ventilar que estaban dispuestos a ser candidatos “testimoniales” para cargos que nunca van a ocupar si la jugada sale bien.
En suma, asoma una semana en la cual seguirá hablándose de posibles candidatos. Desde el kirchnerismo tiran nombres al boleo a manera de globos de ensayo. Nunca terminan por confirmarse. Todos están dispuestos pero la lista no se oficializará hasta el 9 de mayo. En la lista -dicen en la Rosada, Olivos y El Calafate- están en carrera Francisco “Barba” Gutiérrez (intendente de Quilmes), Daniel Scioli, Nacha Guevara (que se llama Clotilde Acosta pero si se confirma su postulación podrá figurar en las boletas con el nombre artístico), Guillermo Vilas, los cantantes Adriana Varela y León Gieco y hasta Arnaldo Bocco (director del Banco Central).
Se anotaron también, entre otros, jefes comunales como Baldomero "Cacho" Álvarez de Olivera (Avellaneda), Juan José Mussi, (Berazategui), Alejandro Granados (Ezeiza); Julio Pereyra, (Florencio Varela; Mario Ishi (José C. Paz); Fernando Espinoza (La Matanza); Darío Díaz Pérez (Lanús), Jorge Rossi (Lomas de Zamora); Andrés Arregui (Moreno); Osvaldo Amieiro (San Fernando), Hugo Curto (Tres de Febrero); y Julio Zamora (Tigre).
En tono irónico, el apuntador de la quinta presidencial de Olivos dictaba que “también anotá a Guillermo Nielsen, Martín Redrado, Aldo Ferrer, Remes Lenicov…”.
El tema candidaturas pone el balón en el campo en el que mejor se desempeña Néstor Kirchner, quien, más que exhibirse nervioso, se frota las manos y se relame porque el periodismo se suma a su juego de desorientar a todos.
Aparte del tema listas de candidatos, en lo que tiene que ver con las estrategias del kirchnerismo de cara a las legislativas figura la presentación del proyecto de ley de Radiodifusión el 15 de mayo próximo. La idea de los Kirchner es poner quinta a fondo con esa iniciativa a manera de señal para los dueños del Grupo Clarín, una suerte de llamado a negociar una tregua hasta después de los comicios. Si el plan resulta, en el último mes previo a los comicios Clarín volvería a redactar el “diario de Yrigoyen” para K, como ese grupo lo hizo durante cinco años.
La oposición debería estar preocupada si evalúan la irrupción de ex funcionarios que salen al escenario político a cuestionar políticas de gobierno. Por ejemplo, en materia energética, porque increíblemente se juntaron los secretarios de energía de 1983 a 2002 que entregaron el patrimonio hidrocarfurífero nacional al sector privado. Los principales responsables del presente energético tuvieron el tupé de salir a criticar y proponer recetas frente a la crisis…
Tal vez el único que tiene autoridad moral para proponer y cuestionar sea Gustavo Calleja, que vive alertando sobre la problemática de forma permanente tras haber sido subsecretario de energía del gobierno de Raúl Alfonsín en los ’80. Calleja ha tenido un papel protagónico siempre y no para usufructuar el oportunismo de sus colegas que nada hicieron para que la Argentina llegara en mejores condiciones al presente en la materia.
En la Argentina que atrasa también se reeditó el Grupo de los Siete representantes de las cámaras patronales con discurso de los años ‘90, insólito recurso si se considera el derrumbe del muro de Wall Street; se vuelve a hablar de ajuste, de reducción de salarios, de no intervención del Estado en la economía, mi Dios… Ponen el grito en el cielo porque el Gobierno comenzó a sumar a los directorios de las empresas líderes economistas que representan al Estado, tal el caso de Aldo Ferrer (Grupo Fénix) designado en Siderar.
El empresariado privado perdió reflejos y fue fatal. En el caso del fracaso de las AFJP los empresarios jamás llegaron a imaginar que esa aventura financiera iba a dejarle servido a un Gobierno intervencionista, precisamente, una virtual intervención en sus empresas como sucedió con Ferrer en Siderar, que configura la primera designación de las tantas que se producirán.
En otro orden, en territorio bonaerense la UCR y la Coalición Cívica, encabezados por sus candidatos Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, siguen de cerca las derivaciones del caso de los traficantes de efedrina que salpican al diputado y empresario de los Multimedios América, Francisco De Narváez, luego de que se tuvo conocimiento de que la directora nacional de Aduanas, Silvina Tirabassi, confirmó al juez federal Octavio Aráoz de Lamadrid que el diputado nacional aliado de Felipe Solá y Mauricio Macri efectuó tres llamadas telefónicas al traficante de efedrina Mario Roberto Segovia.
La presentación ante la Justicia la efectuó el propio De Narváez el lunes 14, una vez que se enteró de que en los medios circulaba su vinculación a Segovia y, según Tirabassi, el candidato aparece mencionado en un informe de la firma Nextel.
Es curioso este caso. El “Colorado” habla de combatir la inseguridad pero no difunde los lineamientos de su plan y el narcotráfico es uno de los mayores flagelos que contribuyen a aumentar el clima de inseguridad y los índices del delito.
Francisco De Narváez fue el empresario que financió la campaña de Carlos Menem, y cuando el riojano se bajó del ballotage sólo preguntó “¿cuánto debemos?” e, inmediatamente, firmó un cheque por 6 millones. Hoy lleva fortunas gastadas en una campaña que comenzó seis meses atrás, por lo que lleva la delantera en lo que respecta a publicidad en estadios y medios escritos, radiales y sobre todo televisivos.
Segundo, Gabriela Michetti –¡oh casualidad!- dio también desde el PRO el primer paso para habilitar candidaturas testimoniales al renunciar a su cargo de vicejefa de Gobierno de la ciudad y titular de la Legislatura porteña, para el que fue elegida por el electorado porteño hasta el 2011, y ahí andan periodistas de renombre y políticos supuestamente avezados (sabelotodo) esforzándose por marcar la diferencia que existe entre los supuestos candidatos testimoniales del kirchnerismo que se presentarían para cargos que no van a ocupar, como si nosotros fuéramos pelotudos e ignorantes que no alcanzamos a comprender de qué va la cosa: ambas estrategias son testimoniales y configuran una burla a la gente que los vota, a las instituciones y a la ética que debería prevalecer en los partidos políticos y en la conducta y decisiones de sus dirigentes.
Entre estas dos decisiones, el Gobierno y Macri se llevaron puesta a Elisa Carrió que no se anima a encabezar la lista porteña que consensuaron la Coalición Cívica y la Unión Cívica Radical (primero figura Alfonso Prat Gay, seguido de Ricardo Gil Lavedra) porque todas las encuestas que circulan entre los partidos políticos y las redacciones de los medios la dan como perdedora –y lejos- a manos de la candidata mediática, fiel representante de la influyente y determinante clase media ABC1; que tuvo la fatal honestidad de reconocer ante los medios de prensa que “si decidimos que yo sea candidata, estoy lastimando el hecho de que lo mejor hubiera sido cumplir los cuatro años de mandato” y, según su visión, eso “rompe una de las reglas que creo que hay que respetar”.
Por ello en el panorama nacional de la semana pasada preguntamos acerca de quién es el que puede tirar la primera piedra. La UCR apeló a sus legisladores en su intento por hacer frente a la grave crisis que afectó al gobierno de Raúl Alfonsín entre 1987 y mitad de 1989; Eduardo Duhalde, compañero de fórmula de Carlos Menem en 1989, renunció a la vicepresidencia en 1991 para convertirse en gobernador bonaerense; en cada una de las provincias y municipios hay un sin fin de antecedentes.
Siempre el Poder Ejecutivo de los 24 distritos provinciales, de los municipios y del Gobierno nacional apeló a la alternativa de transformar en funcionarios a ediles y legisladores provinciales y nacionales. El cuestionamiento actual para el kirchnerismo es que nadie antes se había atrevido a tanto porque nos tapó el agua cuando intendentes del Conurbano y el gobernador Daniel Scioli comenzaron a ventilar que estaban dispuestos a ser candidatos “testimoniales” para cargos que nunca van a ocupar si la jugada sale bien.
En suma, asoma una semana en la cual seguirá hablándose de posibles candidatos. Desde el kirchnerismo tiran nombres al boleo a manera de globos de ensayo. Nunca terminan por confirmarse. Todos están dispuestos pero la lista no se oficializará hasta el 9 de mayo. En la lista -dicen en la Rosada, Olivos y El Calafate- están en carrera Francisco “Barba” Gutiérrez (intendente de Quilmes), Daniel Scioli, Nacha Guevara (que se llama Clotilde Acosta pero si se confirma su postulación podrá figurar en las boletas con el nombre artístico), Guillermo Vilas, los cantantes Adriana Varela y León Gieco y hasta Arnaldo Bocco (director del Banco Central).
Se anotaron también, entre otros, jefes comunales como Baldomero "Cacho" Álvarez de Olivera (Avellaneda), Juan José Mussi, (Berazategui), Alejandro Granados (Ezeiza); Julio Pereyra, (Florencio Varela; Mario Ishi (José C. Paz); Fernando Espinoza (La Matanza); Darío Díaz Pérez (Lanús), Jorge Rossi (Lomas de Zamora); Andrés Arregui (Moreno); Osvaldo Amieiro (San Fernando), Hugo Curto (Tres de Febrero); y Julio Zamora (Tigre).
En tono irónico, el apuntador de la quinta presidencial de Olivos dictaba que “también anotá a Guillermo Nielsen, Martín Redrado, Aldo Ferrer, Remes Lenicov…”.
El tema candidaturas pone el balón en el campo en el que mejor se desempeña Néstor Kirchner, quien, más que exhibirse nervioso, se frota las manos y se relame porque el periodismo se suma a su juego de desorientar a todos.
Aparte del tema listas de candidatos, en lo que tiene que ver con las estrategias del kirchnerismo de cara a las legislativas figura la presentación del proyecto de ley de Radiodifusión el 15 de mayo próximo. La idea de los Kirchner es poner quinta a fondo con esa iniciativa a manera de señal para los dueños del Grupo Clarín, una suerte de llamado a negociar una tregua hasta después de los comicios. Si el plan resulta, en el último mes previo a los comicios Clarín volvería a redactar el “diario de Yrigoyen” para K, como ese grupo lo hizo durante cinco años.
La oposición debería estar preocupada si evalúan la irrupción de ex funcionarios que salen al escenario político a cuestionar políticas de gobierno. Por ejemplo, en materia energética, porque increíblemente se juntaron los secretarios de energía de 1983 a 2002 que entregaron el patrimonio hidrocarfurífero nacional al sector privado. Los principales responsables del presente energético tuvieron el tupé de salir a criticar y proponer recetas frente a la crisis…
Tal vez el único que tiene autoridad moral para proponer y cuestionar sea Gustavo Calleja, que vive alertando sobre la problemática de forma permanente tras haber sido subsecretario de energía del gobierno de Raúl Alfonsín en los ’80. Calleja ha tenido un papel protagónico siempre y no para usufructuar el oportunismo de sus colegas que nada hicieron para que la Argentina llegara en mejores condiciones al presente en la materia.
En la Argentina que atrasa también se reeditó el Grupo de los Siete representantes de las cámaras patronales con discurso de los años ‘90, insólito recurso si se considera el derrumbe del muro de Wall Street; se vuelve a hablar de ajuste, de reducción de salarios, de no intervención del Estado en la economía, mi Dios… Ponen el grito en el cielo porque el Gobierno comenzó a sumar a los directorios de las empresas líderes economistas que representan al Estado, tal el caso de Aldo Ferrer (Grupo Fénix) designado en Siderar.
El empresariado privado perdió reflejos y fue fatal. En el caso del fracaso de las AFJP los empresarios jamás llegaron a imaginar que esa aventura financiera iba a dejarle servido a un Gobierno intervencionista, precisamente, una virtual intervención en sus empresas como sucedió con Ferrer en Siderar, que configura la primera designación de las tantas que se producirán.
En otro orden, en territorio bonaerense la UCR y la Coalición Cívica, encabezados por sus candidatos Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, siguen de cerca las derivaciones del caso de los traficantes de efedrina que salpican al diputado y empresario de los Multimedios América, Francisco De Narváez, luego de que se tuvo conocimiento de que la directora nacional de Aduanas, Silvina Tirabassi, confirmó al juez federal Octavio Aráoz de Lamadrid que el diputado nacional aliado de Felipe Solá y Mauricio Macri efectuó tres llamadas telefónicas al traficante de efedrina Mario Roberto Segovia.
La presentación ante la Justicia la efectuó el propio De Narváez el lunes 14, una vez que se enteró de que en los medios circulaba su vinculación a Segovia y, según Tirabassi, el candidato aparece mencionado en un informe de la firma Nextel.
Es curioso este caso. El “Colorado” habla de combatir la inseguridad pero no difunde los lineamientos de su plan y el narcotráfico es uno de los mayores flagelos que contribuyen a aumentar el clima de inseguridad y los índices del delito.
Francisco De Narváez fue el empresario que financió la campaña de Carlos Menem, y cuando el riojano se bajó del ballotage sólo preguntó “¿cuánto debemos?” e, inmediatamente, firmó un cheque por 6 millones. Hoy lleva fortunas gastadas en una campaña que comenzó seis meses atrás, por lo que lleva la delantera en lo que respecta a publicidad en estadios y medios escritos, radiales y sobre todo televisivos.