
El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá hoy, a pedido de Japón y Estados Unidos, para discutir en una sesión de urgencia el lanzamiento de un cohete de largo alcance por Corea del Norte. Desde Praga, horas antes de pronunciar un discurso sobre proliferación nuclear, el presidente estadounidense, Barack Obama, calificó como "una provocación" el lanzamiento del cohete norcoreano y solicitó la reunión del Consejo de Seguridad para analizar esta crisis.
Los 15 miembros del Consejo mantendrán consultas, tras el lanzamiento norcoreano de un cohete que se estima sea un ensayo de un misil de largo alcance Taepondong-2, en desafío a resoluciones de la ONU, dijo Marco Morales, portavoz del embajador de México en la ONU Claude Heller, quien preside el Consejo durante este mes.
Por su lado, la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, dijo que Estados Unidos pretende "la más apropiada y fuerte respuesta que sea posible" del Consejo de Seguridad de la ONU para Corea del Norte.
En Nueva York, el embajador japonés en la ONU, Yukio Takasu, también demandó una reunión urgente del Consejo para evaluar lo que Washington, Tokio y Seúl observan como una clara violación a las resoluciones adoptadas en 2006 por ese organismo.
Por su lado, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon lamentó que Pyongyang haya despreciado los llamados internacionales para que desistiera de efectuar el lanzamiento.
"El secretario general de la ONU lamenta que, haciendo caso omiso de todos los llamados internacionales, la República Democrática Popular de Corea siguiera adelante con sus planes de lanzar" el cohete, señaló un comunicado emitido por la ONU.
"Dada la volatilidad en la región (...) tal lanzamiento va en contra de los esfuerzos para promover el diálogo, la paz regional y la estabilidad", advirtió Ban Ki-moon en la nota.
El jefe de la ONU urgió a Corea del Norte a "cumplir con las relevantes resoluciones del Consejo de Seguridad, y a todos los países involucrados a buscar formas de construir confianza y restaurar el diálogo, incluyendo la rápida reanudación de las negociaciones a seis partes" sobre el desarme nuclear norcoreano.
Diplomáticos en la sede de la ONU señalaron que China y Rusia, ambos países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad, probablemente bloqueen cualquier iniciativa de Estados Unidos o sus aliados occidentales por promover nuevas sanciones a Pyongyang tras el lanzamiento del cohete.
Pero diplomáticos occidentales, que hablaron bajo condición de anonimato, precisaron que el Consejo podría adoptar una resolución o emitir un comunicado no vinculante que reafirme las sanciones ya existentes contra Corea del Norte.
La resolución 1718, adoptada en octubre de 2006 luego de los lanzamientos de misiles el 5 de julio y de un ensayo nuclear el 9 de octubre de ese año, exigió a Pyongyang no proceder con pruebas nucleares o disparos de misiles balísticos, y prohibió el suministro de materiales vinculados a esos programas y de otras armas.
También prohibió el suministro de bienes suntuarios, artículos demandados por los líderes del regimen comunista norcoreano.
La resolución 1695 del Consejo, de julio de 2006, condenó los ensayos de misiles del 5 de julio y prohibió la transferencia de elementos que puedan ser empleados en la construcción de esos misiles o de otras armas de destrucción masiva.