domingo, 1 de marzo de 2009

Reforma política, un síntoma que arrancó la campaña electoral.


En estos días ya hemos escuchado hablar en boca de políticos de reforma electoral, un claro síntoma de que arrancó la campaña con miras a las legislativas de octubre próximo. Porque los argentinos estamos mal acostumbrados a que un tema tan importante como este sea usado públicamente sólo con fines electoralistas. Una vez que terminan las elecciones, el tema muere y resucita recién en los próximos comicios.

Quedan relegados el debate (serio) y los tantos proyectos que existen al respecto en un cajón con llave. Suena hasta ridículo escuchar decir desde el Gobierno que "ahora se les ocurre hablar del tema, ya no hay tiempo para reforma"‘, en respuesta al proyecto presentado por la oposición de boleta única, entre otras medidas.

Es cierto que la reforma política debe ser bien estudiada y debatida; y los cambios deben ser graduales. El problema es que parece que nunca es ‘el‘ tiempo para empezar. Y recursos hay; sobran expertos en reforma política. En varias Ongs, fundaciones, centros de estudios, universidades argentinas, se trabaja día a día en el tema, se elaboran proyectos, se llevan a cabo investigaciones, se escriben libros. Sería muy positivo aprovechar ese capital e instalar de manera pública un debate serio y que luego sea tratado como corresponde en el Congreso.

En este momento, cuando el tema resucita con las próximas elecciones, puede ser la oportunidad para encarar de una vez por todas el debate pendiente de la tan ansiada reforma política, y que no muera luego de la contienda electoral.

Ahora bien, ¿debemos resignarnos para las elecciones de octubre próximo a revivir los fantasmas de los últimos comicios de 2007? Recordemos: falta de boletas, demoras en las mesas para votar, incumplimiento de los deberes de las autoridades de mesa, documentos ‘mellizos', fallecidos que figuran en el Padrón, falta de fiscales y hasta la extensión del horario de los comicios, entre otras denuncias reinaron en aquellos comicios.

No tenemos que esperar a que suceda lo mismo. La reforma debe ser gradual. Y empezar por la correcta organización de los comicios sería favorable.

Al respecto, la Fundación Poder Ciudadano elaboró, apenas terminaron las elecciones de 2007, un informe muy interesante para tener en cuenta, con las denuncias recibidas y donde incluye además una serie de recomendaciones en pos de revertir el panorama pasado.

Los puntos de las recomendaciones son los siguientes:
  1. La transparencia de un proceso electoral comienza con un documentode identidad único e inviolable. Importantes denuncias se recibieron en relación a la existencia de documentos mellizos, e impugnaciones de votos por no ser confiable la identidad que debería garantizar el documento de identidad.

  2. La gran cantidad de denuncias recibidas en relación a doble empadronamiento, fallecidos -habilitados‘ para votar, y cambios de domicilios nunca registrados, urgen a las autoridades a rever el sistema de bases de datos personales en manos del Estado. Se recomienda la confección de una única base de datos para evitar el caos burocrático e interjurisdiccional. La simplificación del manejo de la base de datos garantizará mayor transparencia, confiabilidad y velocidad.

  3. Es necesaria una reforma del sistema de control en cada una de las mesas de votación. En este sentido, se considera imperante la capacitación y profesionalización de las autoridades de mesa, quienes son garantes del voto de los ciudadanos.

  4. La gran cantidad de boletas producto de la proliferación departidos políticos y la existencia de las llamadas listas colectoras y espejadas, sumado a la manipulación de boletas por parte de los partidos políticos, hacen necesario pensar en importantes cambios en el sistema de votación. Desde Poder Ciudadano, se pone sobre la mesa de diálogo el sistema de votación por-boleta única'.
Este sistema -conocido también como-sistema de boleta Australiana‘-propone que una única boleta por elector se divida en cada una de las categorías que compiten en la elección a realizar, y que en cada una de ellas estén presentes todos los partidos que compiten en esa categoría. Los ciudadanos simplemente tienen que tildar, marcar o perforar (de acuerdo al sistema que se elija) en el casillero correspondiente al partido que quiere elegir para cada unade las categorías. De esta forma, cada ciudadano cuenta con una sola boleta, sobre la cual selecciona a los partidos de su preferencia. Este método es interesante para terminar con la desaparición, ocultamiento o rotura de boletas. Entre las ventajas de este sistema están las siguientes: se pone fin a la impresión de boletas por parte de los partidos políticos; se favorece la selección de autoridades n cada uno de los cargos; se facilita el conteo de votos y se reducen los costos exponencialmente.