miércoles, 11 de marzo de 2009

La Argentina crecerá entre 0 y 1 por ciento.


El encargado (Augusto de la torre, del banco mundial) para América Latina dice que no se llegó al fondo de la crisis. Admite que hubo demasiada confianza en el mercado.

Los tiempos cambiaron. El Fondo Monetario, abanderado histórico del ajuste, ahora pide a los gobiernos que gasten más para sostener el consumo en medio de la crisis. Y el Banco Mundial (BM), impulsor de las privatizaciones durante dos décadas, hoy reclama más regulaciones y una mayor intervención del Estado en la economía. Por escrito lo hacen con eufemismos, pero en persona sus directivos admiten sus yerros pasados con más desembozo. Así ocurrió ayer con el economista jefe del BM para América Latina, Augusto de la Torre, de visita en Buenos Aires para presentar informes sobre el derrumbe mundial y revisar las obras que financia en el país.

El ecuatoriano, funcionario del Banco desde 1997, admitió que allí hubo “demasiada confianza en que los mercados se autorregulen”. En una reunión con medios gráficos en su sede local, también vaticinó que las materias primas agropecuarias que exporta la Argentina se mantendrán en sus precios actuales por un tiempo más y que el crecimiento de la economía estará este año “entre el cero y el uno por ciento”.

¿Cómo cree que golpeará la crisis en América Latina?. Creo como muchos que ésta es la crisis más profunda, más compleja y más amplia desde la Gran Depresión. Hubo una reacción bastante vigorosa por parte de los gobiernos, con paquetes de estímulo fiscal y de rescate financiero. Pero el fondo de la crisis todavía no se tocó y la estabilización del mercado financiero todavía está pendiente. América Latina está mejor preparada que otras regiones para afrontarla. Mejor que Europa del Este, por ejemplo, porque ahí hay vulnerabilidades macroeconómicas que se daban en nuestros países en los 90 y que ahora están resueltas.

¿Qué países están mejor?. Los que acumularon recursos en momentos de bonanza, como Chile, Perú y, en menor medida, Bolivia. Hubo ganancias extraordinarias en los países exportadores de commodities, como la Argentina, pero no todos las aprovecharon igual. Los sistemas financieros están más sólidos.

¿Cómo seguirá el precio de las commodities como la soja?. La regla es la incertidumbre. Yo creo que las commodities agrícolas cayeron menos que las minerales porque hubo problemas de oferta, como sequías. Va a influir mucho lo que pase en países como China o la India.

¿Qué cree que va a pasar con la Argentina?. Aquí la economía se sigue moviendo. No se percibe en la calle lo que se siente en México, por ejemplo, que está más atado a Estados Unidos. El impacto va a variar según el sector. Nosotros no tenemos un pronóstico oficial aún, pero el consenso es que el crecimiento de la economía estará entre el cero y el uno por ciento.

¿El Banco hace alguna autocrítica, como el FMI, por no haber previsto la crisis?. En general se hizo demasiado énfasis en la bondad de los mercados financieros, y muchos estuvieron demasiado confiados en la capacidad de los mercados para autorregularse.

¿Incluso en los organismos?. Sí, incluso nosotros.