
Que los cubanos estén entre los latinoamericanos que menos acceso a internet y telefonía tienen, muy por debajo de países como Honduras o El Salvador, sería anecdótico en comparación con el “triste” número que ubica a la isla entre los países de mayor tasa de suicidio de la región.
Pese a que la revolución de 1959 quiere adjudicarse que Cuba se encuentre entre los países con más alta alfabetización (99,8%) y baja mortalidad infantil (6 por cada mil nacidos vivos), lo cierto es que –según el anuario estadístico de la ONU de 1957- la isla ya estaba en ese año entre los cuatro países con más alfabetización y menos mortalidad infantil de Latinoamérica.
El hecho de que el ingreso per cápita sea de $6 mil anuales, según el Informe de Desarrollo Humano de la ONU (la fuente preferida por el régimen castrista) es más que dudoso si a continuación de la cifra figura un asterisco que aclara “Estamos procurando generar un cálculo más preciso”.
Cuba se niega a calcular el ingreso según normas internacionales, al igual que el índice de pobreza.
Así, el salario promedio es de $20 mensuales, según datos oficiales, lo que daría un anual de 240, por lo que aún considerando como válidos los 6 mil anuales, Cuba se ubica en el puesto 21 en la región (muy por debajo de República Dominicana, Surinam y Bélice, según la ONU).
Cuba era en 1959 el país de Latinoamérica con mayor acceso a la TV. Hoy sólo el 70% de la población tiene televisión, frente al 83% de El Salvador o 76% de República Dominicana, según Indicadores Mundiales de Desarrollo de 2008 del Banco Mundial.
Sólo el 9% de los cubanos tiene teléfono de línea fija y un 1% telefonía móvil (los porcentajes son de los más bajos de la región, muy por debajo de Honduras).
De igual manera, sólo el 2% tiene acceso a internet, frente a un 7% de los haitianos.
Además del 10% de la población que huyó al exilio y de los miles que murieron en el mar intentándolo, se suma la elevada tasa de suicidio que existe en la isla: 24,8 por cada 100 mil personas (uno de los más altos de América, según la Organización Mundial de la Salud).
Asimismo, el archivo cubano con sede en Nueva Jersey lleva documentadas 8.273 ejecuciones y desapariciones desde 1959.
La cifra “oficial” de presos políticos es de 200 (29 de ellos son periodistas arrestados en 2003, muchos de ellos por poseer libros prohibidos como 1984 de George Orwell) pese a que hay quienes aseguran que el control del régimen llega hasta manejar esos datos y que la realidad es que son muchos más.