lunes, 10 de noviembre de 2008

“Uno tiene que tener principios”.



Estas son palabras de un viejo peronista de mi ciudad, Chacabuco (Bs. As).

Cuando se formó el Frente para la Victoria todos quedaron en hacerle al PJ una oposición, entre comillas, constructiva. Y eso fue así, porque en ese momento los concejales se separaron del justicialismo y formaron bloques propios”.


“Yo siempre estuve en contra de eso, porque si uno es oposición y le prometió a la gente que nos votó, como en mi caso, que no íbamos a unirnos al PJ, tengo que respetar eso. Si no, ¿con qué cara los voy a mirar mañana si estoy en un puesto después de haber mentido? Pero ellos parece que piensan así. Dicen que siguen directivas y yo digo que la única que me dirige a mí es mi conciencia y mi manera de actuar a través de toda la vida”.

“Yo siempre digo que hay gente que no vive para el peronismo sino que vive del peronismo. Al peronismo lo han usado, así como se usó la Marcha, Perón, Evita... Y se los sigue usando. Cuando se la ven mal, recurren a eso, y después ni los nombran. Después me da bronca que una persona hoy opine una cosa y mañana de una vuelta de 180 grados y salga apoyando algo que antes atacaba. Mi discurso fue siempre el mismo. Cuando tuve que decir algo de los intendentes, lo dije, siempre con afán constructivo y sin haber sido concejal. Yo sigo siendo un ciudadano más. Entonces, tengo derecho a opinar lo que pienso, y si estoy equivocado me lo harán saber”.

“Y uno tiene que tener la valentía de sacar a los que no sirven. Acá hay gente que ni siquiera le cumplieron durante el primer período, porque lo que hicieron estuvo mal. Y esa gente no ayuda a un intendente. ¿Cómo lo va a ayudar si es un salvavidas de plomo que tiene en contra?”.

“Yo siempre digo que las actitudes las tiene que tomar uno sin presionar a nadie. Hace muchos meses, en una reunión grande que hubo, yo pregunté: ¿Qué pasa si algún día tenemos que unirnos al PJ? Bueno, el 70 o el 80 por ciento de los que había saltaron diciendo ‘ni loco’. Y hoy vemos que están unidos. Así que ya no creo nada más. Entonces, estoy más tranquilo haciendo lo mío, estando en mi casa y disfrutando... Si no, estaría perdiendo el tiempo porque sería como estar tirando los pensamientos y las ideas en una bolsa rota”.

“Yo digo lo que pienso. A algunos les caerá bien, a otros mal, pero lo principal es que me respetan. Entonces, mientras pueda, seguiré adelante”.